El Ambulante
Hoy he revisado la vieja caja de zapatos en donde guardo aquellos recuerdos que en algún momento fueron valiosos o amados por mi hueco y lastimado corazón… no se cartas de amor tal vez de amigos y algunos detalles pulseras, medallas, llaveros destapadores y algún encendedor abriendo una hoja rosada recordé un breve pasaje de mi vida que por alguna razón se extendió hasta el momento.

Creo que tenia 13 años conocí a alguien no recuerdo como alguna curiosidad de la vida ojos grandes piel morena, y esa sonrisa perfecta acompañada de un agradable aroma a cereza, todas las noches me asomaba a su ventana para verla a ella acompañada de su sombra reflejada en una lámpara de lectura, siempre me preguntaba y es que acaso no duerme? De verdad nunca veía que cerrara los ojos.

Después de estar con mis pequeños amigos jugando a la pelota y tratando de platicar cosas de adultos para sentirnos importantes que la verdad ni entendíamos pero es típico a los 13 presumir de vivir algo que la verdad ni conoces nos sentíamos maduros en especial yo, al entrar a mi habitación siempre hacia lo mismo y me asomaba a la ventana a verla solo para admirar su sombra o esa sonrisa perfecta como me hacia viajar a todos lados sin siquiera moverme un centímetro de la ventana, y en la mañana esperaba afuera de mi puerta como lo lograba como lo hacia acaso no duerme siempre me preguntaba eso.

Una tarde lluviosa y fría recuerdo bien que llegaba a casa después de la practica de fut al pararme afuera de mi casa vi como escurrían las lagrimas de aquellos ojos grandes y agitaba su mano lentamente intentando despedirse decía adiós, no lo podía creer así que subí corriendo a mi habitación y vi esta carta que ahora les leeré: robbie disculpa por haberme ido así y no despedirme pero espérame cuando regrese tu y yo nos casaremos…  no me moví de la ventana de mi habitación desde ese momento hasta el día siguiente doble la carta la guarde y la leía todos los días esperando incansablemente que regresara.

Y así llegue a cumplir 20 años leyendo esa carta y esperando por que en algún momento ella regresara a los 23 decidí ir a buscarla fue genial recibí 2 noticias la buena era que había encontrado la casa donde vivía era en Nayarit la mala es que murió un año después de haberse mudado obviamente me sentí mal había esperado 10 años por ella y la pude haber esperado otros 10 pero me di cuenta de que a los 23 años no podemos amar a alguien como cuando teníamos 13 por que hasta el amor madura con el tiempo ni podemos amar a los 23 como cuando amabas a tu primer amor de los 13 y creo que para eso tenemos estas etapas para disfrutarlas como se nos dan y no detenernos en ningún momento por alguien quien sabe a lo mejor ya no regresara o tal vez ya se fue y en un dado caso tal vez no regresaremos….



Robbie blue

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